Nunca cre? que un viaje de placer para conocer la Pampa Argentina, se pudiera convertir en un viaje inici?tico adem?s de f?sico. Pero ya al llegar, al ver la inmensidad de la pampa, comenc? a sentirme peque?o y que algo cambiaba dentro de m?. Al ver al primer gaucho montado en su caballo, comenc? a vivir la pampa. Su forma de hablar con el dejo caracter?stico de Argentina, y las palabras propias de su lenguaje, as? como su indolencia sobre el equino, terminaron de crear la ruptura de aquello a que estaba acostumbrado y fue el principio de mi viaje inici?tico. El f?sico hab?a comenzado cuando tom? la decisi?n de viajar a Argentina. Respir? profundamente, como si intentara introducir la esencia de la pampa en mis pulmones y mi esp?ritu. El olor era diferente, el sol calentaba con fuerza, el gaucho no era viejo. Y todo me hac?a presagiar una interesante aventura f?sica e inici?tica. Poco despu?s, el gaucho me present? a sus compa?eros, y entre ellos resaltaba un viejo de tez cobriza que indicaba su ascendencia india. Los mir? a todos reunidos, y me sent?a en el lugar que hab?a querido estar, en la pampa argentina rodeado de gauchos. Y aunque f?sicamente me sent?a cansado, an?micamente estaba exultante. Desde muy joven sent? una atracci?n por la figura del gaucho y de la pampa argentina. Me encantaban los tangos, las zambas y las payas argentinas, que sin saber el porqu? las asociaba a los gauchos. El viejo se llamaba Tasco, y era un verdadero pozo de sapiencia y conocimientos sobre la pampa argentina y a su modo, tambi?n sobre una vieja argentina que ya solo exist?a all? en esa inmensa llanura. Comenc? a conocer las historias de un Viejo Gaucho al que idolatraba el viejo Tasco, ya que le hab?a ense?ado todo lo que sab?a. Mi viaje f?sico, se convirti? en otro viaje en la cultura, un viaje en el tiempo, un viaje del esp?ritu que caus? una revoluci?n inici?tica. La iniciaci?n de alguien que se adentraba en un mundo nuevo, con una cultura diferente, viajando f?sicamente con el ganado y los gauchos, pero intelectualmente a sus costumbres y rasgos at?vicos. El cansancio era fuerte y mi f?sico se resent?a a pesar de ser joven. Pero mi sed de conocimientos me espoleaba a iniciarme en esos conocimientos. Las historias del Viejo Gaucho me despertaban un inter?s especial, sobre todo por el modo de contarlas el viejo Tasco. Al llegar las noches me pon?a a cavilar sobre di era m?s importante el viaje f?sico o el viaje inici?tico a que me hab?a visto abocado. Llegando a la conclusi?n que sin lugar a dudas era el inici?tico, ya que estaba cambiando mi manera de ver y sentir la vida. La pampa, entre hombres que la amaban profundamente y que sent?an Argentina en las venas, estaban inundando mi esp?ritu y cambiando mis costumbres. Me sent?a como un sacerdote indio o un chaman que se iniciaba en los ritos de un mundo diferente, que lo cambiaba f?sicamente y espiritualmente. Pero me sent?a euf?rico, estaba dispuesto a conocer profundamente la Pampa Argentina, a los gauchos y sus antiguas costumbres. Su vida solitaria en medio de la inmensa llanura y el conocimiento de los seres que la habitaban.
| Author: Vicente Jos? Gil Herrera |
| Publisher: Independently Published |
| Publication Date: 44237 |
| Number of Pages: 560 pages |
| Binding: Fiction |
| ISBN-10: |
| ISBN-13: 9798707668197 |