Es tan hermoso ver a mis hijos crecer y convertirse en lo que Dios ha dise?ado. Son una preciosa y valiosa obra de arte. Y Dios es el artista supremo! Quiero que mis hijos siempre recuerden que son hechos perfectamente por Dios. Nada es un accidente. Con este libro bellamente escrito e ilustrado ayude a sus hijos a recordar que son perfectos tal como Dios los cre?.